Queso de corteza lavada
Flor de Crema de Cabra
$11.250 / 200-250 g
Queso de corteza lavada de cabra para paladares audaces: aroma potente y rústico por fuera, sabor sorprendentemente elegante, untuoso y sutilmente dulce por dentro.
- Leche de cabra
- Queso de corteza lavada
- Hecho en Riñihue
Pieza entera de 200-250 g aprox. Se vende solo entera, para proteger su corteza y que su sabor llegue intacto desde Riñihue hasta tu mesa.
Descripción
Flor de Crema de Cabra. Mística del bosque y carácter sureño. Una verdadera obra de arte nacida en el corazón de Riñihue para los amantes de las experiencias gastronómicas audaces. Este queso se somete a un meticuloso proceso de maduración en nuestra zona, donde su corteza se lava periódicamente con salmuera artesanal. Este tratamiento, favorecido por el microclima húmedo de la selva valdiviana, estimula el desarrollo de una corteza viva, de un característico tono anaranjado o cobrizo, que actúa como catalizador de aromas y sabores extraordinarios.
Flor de Crema de Cabra: cómo disfrutarlo
Sácalo del refrigerador entre 20 y 30 minutos antes de servirlo para apreciar todos sus aromas. Más abajo encuentras su perfil de sabor, textura y maridaje, y tienes más consejos en nuestras preguntas frecuentes.
Origen y elaboración
La Flor de Crema de Cabra nace en el corazón de Riñihue, con leche cruda de cabras de libre pastoreo de la Región de Los Ríos, potenciada con fermentos naturales derivados del kéfir. Durante tres meses de maduración y afinación en bodega, su corteza se lava periódicamente con salmuera artesanal y Brevibacterium linens, hasta formar una corteza viva de color naranja cobrizo. Por dentro, la pasta es blanco marfil, con pequeños alvéolos.
Formato
Se vende solo como pieza entera de 200 a 250 g aprox., para proteger su corteza y que su sabor llegue intacto desde Riñihue hasta tu mesa.
Cómo servirlo y guardarlo
Saca el queso del refrigerador entre 20 y 30 minutos antes de servirlo; lo ideal es disfrutarlo a unos 18 a 20 °C, cuando aparecen todos sus aromas. Guárdalo en la zona menos fría del refrigerador (o en el cajón de las verduras), envuelto en su papel original o en papel encerado de cocina. Evita el film plástico sellado: el queso necesita respirar.
Preguntas frecuentes
¿Se come la corteza? Sí, es completamente comestible. Su ligero crujido contrasta con la pasta, que al templarse se vuelve sedosa y untuosa.
Huele intenso, ¿el sabor también? Su aroma es potente y rústico, a tierra húmeda, levaduras y bodegas del sur, pero en boca es suave y elegante: notas lácticas, toques herbáceos, recuerdos a nuez o avellana y un final sutilmente tostado.
¿En qué se diferencia de la de vaca? La Flor de Crema de Vaca es más dulce y mantecosa, con un fondo umami.
Revisa cómo hacemos los envíos o descubre el resto de nuestros quesos de cabra, elaborados a orillas del lago Riñihue.
Perfil de sabor
Un contraste fascinante. Mientras que su aroma exterior es potente, rústico y evoca la humedad de la tierra y las bodegas del sur, su sabor en boca es sorprendentemente elegante: una combinación untuosa de notas lácticas, levaduras y un fondo sutilmente dulce y caprino que equilibra su potencia.
Textura
De pasta blanda a semiblanda, sumamente flexible y cremosa. Al templarse, el interior se vuelve sedoso y untuoso, ofreciendo un contraste perfecto con el ligero crujido texturizado de su corteza lavada (la cual es completamente comestible y concentra gran parte del carácter de nuestra maduración).
Maridaje ideal
Excelente con vinos tintos estructurados y complejos, o con cervezas artesanales locales de buen cuerpo (como una Porter o una Barley Wine sureña). En la mesa, equilibra su potencia acompañándolo con frutos secos, pan de centeno o mermeladas regionales como la de murta o sauco.
Ingredientes y elaboración
Leche cruda de cabras de libre pastoreo de la Región de Los Ríos, potenciada con fermentos naturales derivados del kéfir. Corteza lavada con Brevibacterium linens durante la maduración y afinación en bodega (3 meses).
Conservación
Temperatura de servicio
Para apreciar la complejidad de sus aromas y la textura exacta, retira el queso de la nevera entre 20 y 30 minutos antes de consumirlo (lo ideal es servirlo a unos 18 °C - 20 °C).
Almacenamiento correcto
Conserva el queso en la nevera (en la zona menos fría o en el cajón de verduras). Envuélvelo en su papel original o en papel encerado de cocina; evita el film plástico sellado herméticamente para que el queso pueda "respirar".
El corte perfecto
Para texturas cremosas como el Azulito o la Bruma del Riñihue, usa un cuchillo de hoja fina humedecido en agua templada, o una lira de corte. Así la pasta no se rompe ni se pega a la hoja.











